lunes, 29 de junio de 2009

En pedir no hay engaño...

Tengo la mala costumbre de escribir cuando tengo mil cosas que hacer, esta no es la excepción, pero la inspiración llega cuando uno menos se la espera.

Estoy con el típico estrés de fin de semestre, con toda la presión encima y pensando en que debo terminar luego la carrera que tantas canas y arrugas me ha sacado.

Mañana tengo una prueba muy compleja, y aquí estoy, escribiendo. Me irá pésimo probablemente.

Estoy un poco confundida con las cosas, con la vida en general, nada nuevo no?, Por un lado la U y esa necesidad casi biológica de terminarla pronto, y que cada día que pasa siento que falta más y más. Comienzo a perder mi paciencia.

Este último tiempo, además de toda esa carga académica, he estado haciendo mil cosas, he estado disfrutando de la vida como no lo hacía hace mucho. Incluso y hasta dí el paso de aceptar tener una relación, la he disfrutado, me siento bien, pero aún así me siento sola, y no por el hecho de no tener a nadie cerca de mí, sino que es una soledad distinta, una sensación distinta, tengo a mis amigos, tengo pololo, pero no siento ese vínculo tan fuerte, en el caso de mi relación.

Creo que me está costando más de lo normal querer, aunque lo hago, pero me cuesta mucho demostrar esos sentimientos, incluso me cuesta aceptar y reconocer que tengo esos sentimientos.

Me da miedo perderlo todo solo por no poder entregar lo suficiente, y es que creo que un día entregué más de lo que podía que ahora estoy pagando los intereses, y aun las cifras están en rojo.

Me siento bien pero en el fondo triste, porque no estoy disfrutando plenamente, ni quitándome esas trabas de la mismísima mierda que no me dejan ser completamente feliz. Sé que es cosa de tiempo, pero odio dejarle mis problemas al tiempo para que los resuelva, si soy yo quien debe hacerlo.

Solo espero poder mostrarme tal cual soy, de la misma manera como lo hago cada vez que escribo en este blog, solo espero que me quieran así tal cual soy y que me lo digan, que siempre me lo digan, y nunca más sentir ese miedo asqueroso que me bloquea y me hace correr.

Siento que estoy a punto de correr y no quiero, quiero que me tome de la mano, me abrace fuerte y que me diga que todo estará bien y que no volveré a sufrir nunca más.

Quiero comprender que estoy eligiendo al hombre con el que de verdad quiero estar, y no el hombre con el que estoy dispuesta a sufrir. Quiero muchas cosas a veces...


jueves, 28 de mayo de 2009

Las vueltas de la vida.

Estas últimas semanas han sido extrañas, podría decir que este ha sido un mes muy distinto a los 60 meses anteriores o algo así.
Todo partió un día en que un amigo al cual no veía casi desde antes que comenzara mi casi traumática historia estaba de cumpleaños, digo esto porque no lo veía como hace 5 años.
Fué un día en que nada tenía planeado, un día como cualquier otro donde probablemente me juntaria con los típicos, tomaría unas cervezas, reiría y fingiría sentirme a gusto, una noche de fin de semana como cualquier otra, si, así de podrida.
Pero apareció la invitación y se veía algo nuevo, divertido, con personas que no veía hace mucho, y que aun no comprendo por qué dejé de frecuentar.
Esa noche recuerdo que nisiquiera me arreglé lo suficiente, solo salí...era una noche muy fría, casi tan fría como lo era mi alma en ese entonces.
Cuando llegué fue agradable verlos a todos, algunas caras nuevas que no había visto nunca, pero aún así, la bienvenida fué cálida, y ese "te extrañamos" que todos alguna vez queremos oir.
Fué en ese momento cuando miré un par de ojos y quedé clavada, aunque sólo pude mirarlos un par de segundos, porque los siguientes sólo opté por mirar el suelo o alguna otra cosa, sentí nervios instantáneos y en ese momento pensé "changos!...esto es algo que no me pasaba hace mucho tiempo".
Debo decir que desde ese día muchas cosas cambiaron en mi vida, me replantié lo que estaba haciendo, en realidad, me dí cuenta de que mi vida iba en picada, hace mucho tiempo salté en paracaidas pero sin hacer uso de el, solo iba cayendo...probablemente si hubiera seguido asi, no se en que estado de ranciedad, toxicidad y vacío estaría en estos momentos. Solía estar inserta en un mundo tóxico, lleno de mentiras, de cinismo, de secretos, un poco de maldad, otro poco de envidia, un mundo que sólo traía recuerdos dolorosos, un mundo que definitivamente me estaba matando.
Ahora salgo mucho más que antes, mi vida giró casi en 180º, pero debo decir que para bien. Volví a juntarme con mis viejos amigos, y los adoro.
Con ellos me siento importante, protegida, segura...y eso es algo que no experientaba hace mucho, ellos no me critican ni me apuntan con el dedo, me quieren tal cual soy, me dan mi lugar, y nisiquiera un lugar cualquiera, me dieron un trono y me hacen sentir demasiado bien.
Con ellos volví a explorar mis lados más ñoños, mas creativos, con ellos no hay día en que no riamos a carcajadas, o que de las historias más malditas, saquemos un buen chiste.
Con ellos puedo pasar horas, reirme como nunca y sin la necesidad de tener 2,5º de alcohol en la sangre.
Quizás confío rápido, me encariño rápido, pero no tengo miedo de equivocarme esta vez, porque a pesar de la distancia que nos separó mucho tiempo, nunca tuve un motivo o algo porque reclamarles, siempre fueron un siete.
Además, ellos me hacen recordar lo bueno que había en la Victoria de hace 5 años atrás, esa colorina que reía mucho, que creía en el amor, que creía en la amistad, la que tenía los ojos expresivos, la que se reía con los ojitos. Esa Victoria que vivía en mí antes de caer en las manos de esa persona que simplemente me destruyó y destrozó cada ilusión que vivía en mi.
Claro, la diferencia está en que la Victoria de ahora, es una mezcla de aquella de ese tiempo, y la que soy ahora, la segura, la firme, la que piensa que esta vez nadie vendrá a pisotear, la que se hizo fuerte.
En ocasiones aun siento un poco de miedo, creo que es algo normal, el miedo me hace ser más humana (algo que ultimamente no se me había notado mucho), y también me hace ser un poco más cuidadosa, estar atenta y con los ojos abiertos.
Y esos ojos abiertos fueron los que se cruzaron con ese par de ojitos que me removió el piso en 2 segundos, esos ojitos que siempre se cruzan con los míos, y me hacen sentir como una tonta de 15, con maripositas en el estómago y todo eso. Hay que decirlo, no hay sensación más rica que esa.

Es una nueva etapa y la estoy disfrutando, lo malo se deja atrás y por mucho que lo haya predicado, jamás actué como debía.
Por fin corté cadenas, por fin dije lo que tenía que decir, y simplemente me alejo de lo que me hacía mal, al fin me estoy liberando de esos tumores que de a poco se estaban llevando mi vida.

Hoy me siento libre, contenta, hoy tengo esperanzas y lo mejor, hoy tengo muchos sueños, los cuales quiero hacer realidad, y si fallan, seguramente tendré otros sueños, pero ya no dejaré de soñar. No quiero.

No quiero dejar de sonreir.

jueves, 30 de abril de 2009

Ponte falda y baila hula hula...

Debe ser el aroma del aire, quizás el frío...las hojas color marrón o ese maravilloso sol de otoño, pero algo me recuerda a ti.
Te veo a diario y se que también me ves, tratas de ignorarme y lo sé, lo siento aunque no estés ahí.
A veces estamos sólo a metros y debo fingir que no me importa, debo sonreír como si nada sucediera, como cuando estábamos hace 4 años, cuando era indiferente nuestra presencia, cuando ni siquiera pensábamos en tener algún tipo de amistad, cuando sólo un hola era suficiente.
Nunca me imaginé que las cosas tomarían este rumbo, sé que cometí muchos errores y estoy en la fase en que quiero repararlos, aunque no siempre es posible, lo se perfectamente.
Debo confesar que en mi vida han pasado muchas personas, pero no todas han tenido la capacidad de dejar una huella tan significativa como la que tu dejaste, quizás nuestro primer encuentro fue un error, algo que me costó demasiadas cosas, pero los siguientes no fueron errores, simplemente me dejé vencer por esa ternura a la que tanto miedo le tengo, pero evidentemente no funcionó y pensé que podríamos ser amigos, mi cariño hacia ti a pesar de todo siempre iba en aumento, eras un apoyo constante, eras el que me escuchaba a diario, y por Dios que me escuchaste, tu paciencia conmigo ha sido una de las mas grandes que cualquier persona en la vida ha tenido, me hacías reír cuando lloraba, hasta me sacabas carcajadas con los ojos llenos de lágrimas. Siempre estabas ahí para cualquier cosa y no temías arriesgarte con tal de ayudarme, eras mi ángel de la guarda, más que eso.
No tienes idea lo mucho que te extraño, no sabes como me gustaría enmendar todo lo que te hice pasar, a pesar de que pensabas que eras tu quien me hacía mal, ¿cómo es posible que hayas pensado eso?, traté de explicarte que las cosas no eran así, traté de decirte una y mil veces que los sentimientos no dependían de mi, que en eso no se manda, y si de mi cabeza dependiera, créeme y por favor créeme, tu serías el primero con el que quisiera estar, pero no es así de simple, ojala lo fuera.
Mis ultimas palabras no surtieron efecto, no hubo cambios y el silencio siguió por siempre, sigue hasta el día de hoy, y me duele saber que para ti solo soy una sombra más, porque tu para mi eres el ángel que se desilusionó y decidió dejarme, y sé que fue para tu propio bien.
Lo bueno de todo esto es que finalmente me hiciste caso y empezaste a preocuparte por ti y buscar tu felicidad, yo no podía darte tanto, aunque te dí lo que más pude.
Espero que te encuentres bien, espero que algún día logres perdonarme, espero que algún día entiendas que yo nunca fui tu mejor opción, que tu mereces lo mejor de la vida, que eres alguien tan valioso, tan puro, tan noble, simplemente eres un alma perfecta, y la mía está lejos de serlo.
Espero que volvamos a reír algún día, espero escucharte decir mi nombre, espero verte feliz.
Probablemente nunca leas esto, ya ni siquiera debes recordar que escribo a veces, ni que es mi medio de expresión cuando necesito decir algo.
Esta vez necesitaba decir todas estas cosas que muchas veces intenté decírtelas personalmente, pero que nunca alcancé porque te ibas tan rápido, y solo para evitarme.
Gracias por todos los momentos lindos, gracias por estar siempre ahí para mi, gracias por haberme salvado muchas veces y perdóname por no haberlo podido hacer contigo, te prometo que hubiese dado hasta mi alma por evitarte tanto dolor.


Creo que aún la daría.

sábado, 18 de abril de 2009

Como quien sufre de enfisema pulmonar...

No entiendo por qué a algunas personas les cuesta tanto trabajo comprender que mi mundo no es similar al de otros, creen poder exigirme, creen poder decirme qué hacer, creen conocerme y creen poder manipularme a su propio antojo, pero no es así de simple.
Si bien he contado mucho de mí, hay muchas partes desconocidas, muchas líneas que describen mi persona que por alguna razón omito, porque es parte de mi yo privado y esa es parte que no quiero compartir.
Muchos toman la postura de criticarme, decirme lo que está bien, lo que está mal, ok, se que cometo muchos errores y aunque no lo crean, cada vez que lo hago lo noto, a veces intento repararlo y a veces creo que es innecesario, pero eso no da motivo para venir aquí y decirme lo pésimo que lo he hecho, porque por mal que haya sido, di lo mejor de mi, día a día hago mi mayor esfuerzo.
No soy buena otorgando confianza, quizás un día regalé mucha, la entregaba como quien da su número de teléfono, bueno, yo ya ni siquiera doy mis números. Y aún así vienen exigiéndome?.
Debo pedir perdón por ser quien soy? O debo esperar que ustedes me lo pidan a mi por saber de antemano quien soy y aún así tengan el atrevimiento de exigírmelo?
Sé que no está bien, sé que no soy la persona más cariñosa, afectuosa, de piel y todo ese blabla, se perfectamente que soy muy fría, que soy una ermitaña por naturaleza, que disfruto la soledad y el silencio, y que en miles de oportunidades prefiero estar sola en casa jugando con mi perro, lo reconozco y no tengo problema con eso, solo quiero que la gente lo comprenda y no haga juicios con respecto a lo que soy.
Está bien, muchas personas que conozco tienen su lado maestro, brillante, responsables, inteligentes, afectuosos, amorosos, preocupados, atentos, etc., etc., bueno, yo no soy así, tengo mis defectos, muchos defectos, pero también tengo mis virtudes, el problema es que ven esas virtudes por mi cáscara, por lo que muestro, por la payasa que parezco ser muchas veces, y principalmente por la cantidad de idioteces que puedo hablar en 10 minutos solo con el fin de hacer reír a alguien, pero todo eso no me representa, es sólo una parte, quizás es la parte que quiero que vean, y por más que trato de mostrar que mi libertad es lo más preciado que tengo, pareciera ser que no lo dejo muy claro.
En estos momentos soy feliz jugando con mi perro en casa, en estos momentos no me interesa salir a conversar, preferiría acostarme y ver una película, pero la incomprensión del resto a veces me obliga a tener que hacer cosas con las que no me siento a gusto, porque si dijera alguna vez "quiero estar sola" lo toman como que estoy deprimida y me quedaré encerrada llorando en la putrefacción de mi pieza, o si digo "sabes, no me interesa tu drama en estos momentos" pensarían que soy una mierda de persona que solo pretende ser escuchada y no está ni ahí con escuchar al resto, o si digo "basta de comentarme hasta lo que cagaste hoy" podrían decirme que soy una tipa amargada a la que simplemente no se le puede hablar.
Está bien gente perfecta, los felicito por ello, pero déjenme en paz, que la verdad, disfruto mi imperfección, es lo que soy, es todo lo que hay. Si les gusta bien, y si no, puede retirarse y encontrar a otra persona más perfecta en el mundo, hay muchas, pero yo estoy bien así como soy (aunque muchos no lo crean). Es parte de un proceso, es parte de crecer, y en estos momentos estoy formándome, estoy comenzando a ser quién seré el resto de mi vida, no es un período oscuro de mi existencia, no es que mañana seré otra y la vida será en colores como era antes, la vida jamás será como antes, esto es el principio de lo que me queda de vida, y no quiero críticas, no quiero consejos ni que me digan que debo hacer, no quiero que me ahoguen con experiencias en pro a la superación de mi pseudo-problema, esta es mi vida y soy yo quien debe construirla, porque al tomar muy en serio experiencias de otros, consejos y vivencias, estaría basando mi vida en algo que no he visto, por lo tanto no, muchas gracias, tengo 25 años y sé muy bien lo que hago, me guste o no.
Cada persona es distinta, cada uno de nosotros tiene distintas percepciones del entorno, cada uno tiene una formación y un carácter único, yo respeto las preferencias ajenas, siempre lo digo, y muchas veces no estoy de acuerdo, pero respeto todo punto de vista, por lo mismo pido que respeten el mío, porque es mi forma de ver las cosas y es mi forma de sentirlas.

Necesito un poco de espacio, está faltando aire.

sábado, 28 de marzo de 2009

Entre lo racional y lo decadente...

No sé cuando fue el día en que pensé que podía ser el ultimo...cuando empecé a disfrutar de todo y sentir esa libertad infinita de mis actos, cuando pensé que tenía el control de todos mis movimientos, cuando era por fin...por fin la protagonista de mi propia vida.
No digo que sea malo, al contrario, creo que todos debieramos experimentar esa sensación y cortar esa absurda dependencia que tenemos de otras cosas u otras personas...
Que divertido era al principio, que increíble sensación sentir que estaba haciendo lo que realmente me gusta, lo que me hace más yo de lo que fuí siempre...si es que alguna vez lo fuí...Pero como toda historia, esta no esta libre del "pero"...Lamentablemente en este horrible sistema, todo tiene su precio...uno tiende a pensar que tiene free pass...pero no, las facturas llegan, tarde pero llegan...
Creo que ha sido mucho tiempo viviendo al límite, en especial estas últimas semanas, realmente no entiendo como sigo viva...cada día que pasa pienso "ok, si muero mañana moriré feliz, al menos conforme"...pero al otro día esa muerte nunca llega, y esa sensación de saciedad se va...y vuelve el vacío...ese enorme, patético y asfixiante vacío...
Llega un punto en que me desconozco, si bien nunca he sido la tipa mas centrada del mundo, siempre tenía una razon para hacer las cosas, una inspiración...aveces el sentimentalismo me llevaba a hacer estupideces similares, pero todo tenía una razon...Esta vez la unica razon es pensar que mañana quizás no estaré...y si estoy...al menos tendré una buena historia que contar...basura! ya tengo cansada a la gente con mis historias y estoy cansada de escuchar una y mil veces "tay piteá"...al punto que ya nisiquiera toman en serio lo que hago o lo que digo, porque siempre son cosas al aire, mi vida siempre está en el aire, flotando en la burbuja mágica del nunca jamás...
Mi vida carece de todo tipo de contenido, puedo contar mil cosas que he hecho, puedo hacer reir a todo el mundo, pero no tengo algo que realmente valga la pena...alguna obra buena quizás...o algo que haga sentir orgulloso al resto, generalmente sólo recibo críticas y el típico "por favor cuidate"...que generalmente ignoro...
Y todo a causa de un odio contra mis sentimientos que me llevó a tomarlos y echarlos a una caja con llave, llave q obviamente perdí...la posterior racionalidad y el sentir con la cabeza, el querer divertirme, vivir, ser yo y todo ese blabla...hasta llegar a la decadencia, al estado más bajo que una persona puede llegar, al no valorar mi vida ni respetarla...al dudar de lo que soy, al no saber que quiero, hacia donde voy, lo que quiero ser...nisiquiera se que es lo que persigo en la vida, creo que ya hice mucho y en realidad, sigo donde revienta la ola...
Conozco lo bueno, lo malo, lo real, irreal, sano y tóxico de la vida, lo permitido y lo que no lo está...y mientras más conozco, menos sé...
Cada vez soy menos yo, o quizás cada vez soy más la real yo, no lo sé...
Una cosa si me gustaría...lograr hacer algo realmente valioso, tener una buena historia, pero una historia digna de contar y de sentirme orgullosa, si bien tengo muchos cuentos en mi cabeza, puedo afirmar que no me siento muy orgullosa de ellos, a veces hasta me averguenzo...
La vida era divertida, me gustaba tener el control...pero creo que ya lo perdí...ya no me divierto...y las mañanas son cada vez mas crueles recordandome lo que fuí el día anterior...la mierda de persona que fuí el día anterior...
Existirá el paso de la decadencia hacia otro estado más amistoso y menos riesgoso? algo mas fome pero mas feliz, algo irreal pero verdadero...
Quiero saber que quiero, y definitivamente, necesito saber quien remierda soy.
Como siempre, escribí mucho y dije poco...
Y quizás sienta menos...

miércoles, 11 de marzo de 2009

Entre dos...

Y es cierto cuando dicen que el destino a veces nos sorprende con situaciones para las cuales no estamos preparados (o al menos pensamos no estarlo). La vida tenía sus problemas, de esos típicos...cotidianos, y esa era su mejor gracia, que te sorprendía y te hacía pelear un poco todos los días por conseguir superar cada prueba…
Todo parece tan cerca pero a la vez es tan lejano…me gustaría desear que las cosas fueran como antes, pero ese antes también tenía sus falencias y nunca fue perfecto, al menos tranquilo, quizás.
Nunca imaginé el día en que mis esquemas se iban a romper, probablemente por el hecho de ser esquemas estructurados, paradigmas que estuvieron ahí siempre y no me dejaban ver o sentir que podían existir otras cosas en la vida...de un momento a otro 25 años de vida cambiaron, porque mis pilares se movieron y cambiaron su posición, de estar juntos sosteniéndome ahora se encuentran distantes y rotos...y para mantenerlos ahí tuve que convertirme en un pilar más y afirmarlos para que no caigan...
Había visto algo similar en amigos y nunca le tomé el peso a lo que significaba un momento así, quizás porque pensé que nunca me pasaría...siempre pensamos esa pelotudez.
Intento imaginar como será la vida de aquí a unos meses, y aunque soy de esas personas que viven el día a día...no veo la vida del futuro por mí, sino por la gente que amo, y que sé que lo está pasando pésimo con toda esta situación.

Sé que no puedo actuar como la heroína de esta historia, pero si estuviera en mis manos, solo Dios sabe cuanto sería capaz de hacer por remover el dolor que sienten mis padres, tomaría
cualquier carga en mi espalda, soportaría lo que fuera, daría más que mi vida...pero no me queda más que estar ahí y seguir siendo ese pilar que afirma a mis pilares, al menos hasta que el señor tiempo haga su trabajo...y espero que esta vez no sea el trabajo sucio...porque ese señor tiene el don de matarlo todo, acaba con lo que sea de una forma tan perfectamente sutil que estupidamente le dan el crédito de sanar, pero en el fondo aniquiló todo sentimiento...esa fue su honorable misión, así como asesina segundo a segundo nuestras células y nuestros segundos, que se van y jamás regresan. Quizás sea necesario asesinar esta vez los sentimientos malos de quienes amo pero eso también implica llevarse los buenos...y con ello quizás recuerdos y cuantas cosas más...en fin.
La tormenta recién comienza, aunque el frente se formó hace mucho tiempo, solo que estaba ahí tomando fuerza y ahora se apareció en toda su magnitud. Sé que puedo soportarlo pero preferiría mil quinientas veces que el dolor caiga sobre mí y no sobre ellos, y que llegue el lejano día en que puedan sonreír como lo hicieron alguna vez, con esa risa que sale de los ojos...y no esa risa que es solo una mezcla de movimientos musculares del rostro, eso lo puede hacer cualquiera, pero nunca es tan hermosa.
Nuevamente he escrito mucho y no he dicho nada, quizás porque aun no encuentro las palabras apropiadas para definir el momento, o quizás porque aún no se bien qué es lo que está pasando, porque es algo que desconocía hasta hace un año, cuando vivía algo similar pero sólo era mi corazón el que se partía en cuatrocientos pedazos, eso puedo aceptarlo y soportarlo, pero no que se destrocen los corazones que me dieron la vida. Eso es más que una tortura...juntos o separados los amo por igual, los amo con el mismo corazón que ustedes crearon, los amo y los amaré hasta después de la vida que me dieron...y podría devolverla en este mismo momento si con ello consiguiera volver a verlos sonreír.

...

domingo, 25 de enero de 2009

No hay estupidez que dure 100 años...

Hace unos días vi una película...y aunque se aleja mucho de ser una de mis favoritas, me dejó pensando bastante, quizás porque me llamo mucho la atención el parecido que tengo con el protagonista. Un tipo que prefería quedarse encerrado en su departamento viendo películas hasta quedarse dormido. Cuando su celular sonaba no hacía mas que no contestar, y sus amigos se estaban cansando de sus negativas constantes.
Su vida era un "no"...un "no puedo", "no quiero", etc., y ver como se estaba pudriendo en su cueva hizo una especie de "clic" en mi cabeza.
Hace unos meses, unos cuantos la verdad, tomé la misma mala costumbre, quedarme en mi casa los fines de semana, no querer salir, negarme a invitaciones. Muchas veces tuve la intención de hacerlo, incluso de conocer personas, pero cuando lo hacía, o cuando veía que el asunto podía tener alguna clase de futuro, correr era lo primero que se me venía a la cabeza, y así lo hacia.
Me llené de negativas e inventé millones de frases para excusarme, el miedo nos pone idiotas, nos cierra las puertas aunque nosotros pensemos que están abiertas a cualquier posibilidad.
Muchas veces pensé que encerrarme en mi mundo sería lo mejor, para qué compartirme con el mundo si ni siquiera me sentía lo suficientemente valiosa para hacerlo. Tenía miedo de darme a conocer tal cual soy y dejar que alguien pasara la barrera de la primera impresión, todo por no sentirme lo suficientemente buena para nadie.
Por suerte no hay estupidez que dure 100 años…estaba en el error mas grande de la vida. Negarme a tanto, cerrar todas las puertas, decir que no a todo solo me llevó a sentir que estaba sola por un momento, y la verdad de las cosas, es que no estaba sola, simplemente yo me estaba apartando de todo.
Hace unos días tuve un encuentro cercano del tercer tipo con la causa de la mayoría de mis problemas del ultimo año…y fue demasiado gratificante saber que al mirar a “eso” a los ojos no sentí absolutamente nada, salvo una especie de rabia por la circunstancia...pero más allá de eso, no hubo nada mas, ni rencor, ni odio...solo indiferencia...
Haciendo una mezcla de cosas...creo que todo está pasando en el momento en que debe pasar, creo que la mejor decisión que pude haber tomado en el ultimo tiempo fue dignarme por fin a enfrentar mis asuntos pendientes, asumir de una vez por todas lo que pasó, seguir adelante y empezar a decir “si”...Cuando todos esos ingredientes se mezclaron, me di cuenta que existe un mundo enorme mas allá de mi encierro...hay un mundo que pensé que no existía...y por primera vez en mucho tiempo puedo asegurar que conocerlo es lo que más quiero en estos momentos.

Lo que más me llena, es que no tuvo que llegar un súper héroe a salvarme, no tuvo que aparecer ese “clavo” ni nada de eso...y creo que sanarse de esa manera, es la forma más completa y efectiva, además de impedir esas dependencias emocionales que tanto odio.
Muy bien...ya era hora de despertar.